¡La Preocupación!

Si al franquear una montaña en dirección a una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cuál es la estrella que lo guía.
-Antoine de Saint -Exupery
 

REFLEXIÓN

La preocupación es algo que nos enseñan desde que tenemos uso de razón. Si te preocupas por tus hijos eres buen padre, si te preocupas por el planeta y sus problemas eres solidario, si te preocupas por las notas eres buen estudiante, si te preocupas por tus obligaciones eres responsable, y podríamos seguir y seguir hasta agotarnos. Nos han enseñado a preocuparnos cuando hay un problema, y la preocupación nunca ha solucionado un problema o un dilema, al contrario, dificulta el que una solución aparezca. Tampoco el preocuparte por otro hace que le quieras más o mejor, todo lo contrario ya que transmites inseguridad y miedo. El estado de preocupación provoca inquietud, ansiedad, bloqueos, falta de claridad, pesimismo, en casos extremos ataques de pánico,  etc. y te predispone a vibrar en estos estados.

La Ley de la Atracción se encargará de esto: da igual que desees algo o que no lo desees, aquello en lo que te concentras es lo que atraes. Si te concentras en pensamientos que te hacen sentir toda esta variedad de emociones «no agradables», es la vibración que el Universo a través de la Ley de la Atracción te traerá para igualar la tuya.

La preocupación es una forma de crear problemas para el futuro. La mente se cree lo que piensas y creará formas para mantener esa preocupación activa. La mente consciente no está diseñada para solucionar problemas, su tarea tiene que ver con datos, fechas, ubicaciones físicas, logística, etc., si no dispone de estas cosas tangibles y contables entra en estado de miedo, por ejemplo al mudarse a un sitio nuevo, dejar un puesto seguro por seguir un deseo, el dejar una relación insatisfactoria,… como no tiene el resultado de lo que va a pasar de antemano para poder organizar entra en pánico, y empieza a mandar señales de alarma. Esto no quiere decir que nuestra mente consciente esté mal hecha, pero sí que le hemos dado tareas que no son suyas. 

La intuición, el sexto sentido, la corazonada, el saber interno, esta parte tan importante de nosotros es la que se encarga de ver las soluciones, de decidir el camino, la persona, el trabajo, la idea. Pero nos han enseñado a ignorar esta parte de nosotros, al no poder medirla con la mente consciente han decidido que no está, que no es real!!, ya está… Sin embargo esta parte de nosotros es primordial, es el lenguaje del corazón; sabías que el corazón tiene más células neurológicas que el cerebro, y que hay más información que va del corazón al cerebro que vice versa.

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Le hemos robado la voz al corazón y se la hemos dado al cerebro, y tanta responsabilidad le abruma, entonces responde con la preocupación… cree que si se preocupa lo bastante impedirá que la persona actúe, cambie, viva, pero esto no es lo que nuestra naturaleza quiere. Estamos aquí para crear y disfrutar mientras lo hacemos, todo dogma que diga lo contrario busca dominar a través del miedo, te limita. Tú eliges qué creer, al fin y al cabo eres tú quien crea tu realidad.

La practica para convertirnos en creadores deliberados; Aunque usemos técnicas de liberación energética, como el código de la emoción o del cuerpo, etc.,  para dejar ir de creencias, hábitos y bagaje emocional enraizados en el subconsciente, también es conveniente re-entrenar a la mente, enseñarle nuevas formas de comportamiento, y reforzar estos cambios.

Aquí hay unos ejercicios que se pueden hacer para entrenar a la mente a dejar de preocuparse y usar el enfoque de forma más constructiva y eficaz.

EJERCICIO

1- Haz una lista en un papel con todas las cosas que te preocupan. Selecciona las que son realmente importantes, para ayudarte a hacer esto puedes evaluar cada preocupación en una escala del 0 al 10. Una vez que tengas seleccionadas las más importantes, escribe al lado de cada una 3 cosas que puedes hacer para solucionarlas. Si puedes hacer alguna en ese momento hazlo, si no puedes espera el momento en que puedas para hacerlo. Eso es todo lo que puedes hacer para solucionar el problema. Ahora, deja de preocuparte! Pon tu atención en algo que te interese, te guste, o que puedas hacer.

2-Vamos a usar esa misma lista de preocupaciones, con ella en la mano sigue estos pasos con cada una de ellas.

  • ¿Qué quiero?
  • ¿Qué creencia mía contradice esto que quiero?
  • ¿Qué pensamientos lo contradicen?
  • Ahora ya tienes la preocupación, y has definido qué quieres en su lugar, así que cada vez que te encuentres preocupándote por ese asunto, cambia el pensamiento y enfócalo hacia lo que deseas. Escríbelo en forma de afirmación, (recuerda que la afirmación se escribe en presente , ya cumplido; ya eres, ya estas, ya tienes…) y repítetela una y otra vez, incluso si  al principio no suena real, cuánto más lo repitas más real sonará, y mientras tanto estás distrayendo a la mente, a la vez que programas el resultado deseado.

3- Si te despiertas en medio de la noche, puede ser porque durante     el día has practicado la preocupación, y el cerebro sigue buscando   la forma de solucionar el problema. Sin levantarte de la cama,               repite una palabra que para ti signifique un gran valor, como paz, amor, armonía, etc. Repitete la palabra de tu elección mientras que respiras profunda y lentamente.

4-El pensamiento abstracto interrumpe los pensamientos y las emociones negativas.

  • Lee un libro al revés
  • Cuanta hacia atrás de 100 a 0 en bloques de 7; 100, 93, 86..
  • Haz un Sudoku
  • Mira un reloj de agujas e intenta visualizar las 6:15 en él
  • Escribe tu nombre al revés.

TIP

Es bueno tener unos cuantos ejercicios diferentes a mano y cambiar de técnicas de liberación porque cuando el cerebro se da cuenta de que esta cosa nueva que estás haciendo le impide preocuparse, dejará de ser efectivo.

 

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